sábado, junio 16, 2007

De vuelta

Tengo sueños y visiones, pero sólo me conformo con que aparezcas tú. Invento historias que no acaban nunca y así, no hay manera de llevarlas al papel. Era un día perfecto para estar en la playa, beber cerveza y recibir un abrazo. Con frecuencia puedo aguantar horas hasta que recibo uno, hasta llegar a un sitio donde pueda simplemente sentirme bien. Paso demasiadas horas ensimismada, ahora también sola. He empezado otro diario. Ahora sé lo que pudo sentir Robinson Crusoe.

*
(*)EL DIARIO
30 de septiembre de 1659. Yo, pobre y miserable Robinson Crusoe, habiendo naufragado durante una terrible tempestad, llegué más muerto que vivo a esta desdicha da isla a la que llamé la Isla de la Desesperación, mientras que el resto de la tripulación del barco murió ahogada

(*) Robinson Crusoe, Daniel Defoe.